Hoy sí, mi amor,
hoy sí te escucho,
hoy que me
susurras al oído
notas amargas,
canción de olvido,
hoy que como
naipes me derrumbo.
¿Acaso no llora
el sauce,
desgarrado
eternamente,
mientras al lirio
le place
plantar de mi amor
simiente?
¿Acaso no son las
lágrimas
sangre de amor
transparente,
que, al posarse en
tu alma, una pátina
dejan recordando
qué se siente?
Si el dolor es el
esmeril
que ha de pulirme la vista
para verte marchar, que así sea,
que ha de pulirme la vista
para verte marchar, que así sea,
pero no es mi
voluntad estéril,
ni de amor quedará
vacía
mi alma, pues
queda henchida, entera,
de una fantasía
escueta
mas vivida,
de la pasión
febril e intensa
que ya no late,
extinta,
hoy que te escucho,
hoy que te escucho,
hoy que te alejas.
J.Á. López-Cañete
Notas amargas, canción de olvido...Parece escrito para alguien muy cercano a tí. ¡Cuánto me recuerdas a tu madre y a tu tío Fernando! Bueno, la parte poética no. De tu madre la dulzura innata, de él la parte bohemia. Traes a mi memoria años repletos de controversia, de inmenso amor, de infinita pasión, de soledad extrema. Cuídate mucho y sigue así, rodeado de gente que te quiere.Yo también te quise, os quise. Nunca os he olvidado. Ni un sólo día de mi vida. Que la vida te sonría.
ResponderEliminar