Alcanzado el solsticio queda,
como alumbrada entre los juncos,
tan mansa, una mirada queda,
pródiga al silencio vetusto.
Vorágine de piel y sombras,
besos, bocas alborotadas;
indómita, rebelde, flagra,
combustión, cenizas: memoria.
Horizontes tinte café
aromatizan el presente
de resacas en las cantinas;
por aquello que pudo ser,
contemplado en sus anaqueles,
escapándose va la vida.
José Ángel López-Cañete Cardona
como alumbrada entre los juncos,
tan mansa, una mirada queda,
pródiga al silencio vetusto.
Vorágine de piel y sombras,
besos, bocas alborotadas;
indómita, rebelde, flagra,
combustión, cenizas: memoria.
Horizontes tinte café
aromatizan el presente
de resacas en las cantinas;
por aquello que pudo ser,
contemplado en sus anaqueles,
escapándose va la vida.
José Ángel López-Cañete Cardona
Como un triste sueño del que nunca pudo ser y del que nunca se despertará hasta ahogarse en sus lágrimas infinitas que caen como ácido sobre la almohada.....
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