31.12.14

Escapándose va la vida

Alcanzado el solsticio queda,
como alumbrada entre los juncos,
tan mansa, una mirada queda,
pródiga al silencio vetusto.

Vorágine de piel y sombras,
besos, bocas alborotadas;
indómita, rebelde, flagra,
combustión, cenizas: memoria.

Horizontes tinte café
aromatizan el presente
de resacas en las cantinas;

por aquello que pudo ser,
contemplado en sus anaqueles,
escapándose va la vida.

                            José Ángel López-Cañete Cardona


1 comentario:

  1. Como un triste sueño del que nunca pudo ser y del que nunca se despertará hasta ahogarse en sus lágrimas infinitas que caen como ácido sobre la almohada.....

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